La regla, la realidad silenciosa en oficinas y colegios

La regla, la realidad silenciosa en oficinas y colegios

marzo 01, 2019

Lunes 07:45am. Como cada mañana, te despiertas, desayunas, te duchas y te vistes. Sales de casa, llegas al trabajo y te sientas en tu sitio. 

Pasarás 8 horas como poco sentada ahí, trabajando. Eso son 40 horas a la semana, 160 al mes, 1.920 al año (teniendo en cuenta vacaciones) y en resumen unas 70.000 horas laborables a lo largo de tu vida. 

¿Suena agobiante verdad? Pasamos toda nuestra vida en el colegio, universidad (algunos de nosotros) y por último trabajo. Pasamos enormes cantidades de tiempo en estos lugares y por eso cada vez nos preguntamos más dónde queremos estar y en qué queremos invertir todo ese tiempo que nos queda por delante y necesitamos para vivir la vida que queremos y mantenernos ocupados.

Pero el tema de esta entrada de hoy no es lo mucho que hay que trabajar en esta vida para salir adelante, ni tampoco cómo hacerte millonaria vendiendo por internet mientras viajas por el mundo. El tema de hoy es mucho más inquietante. Y es que NUNCA, NADIE (o al menos eso parece) se ha parado a pensar: ¿Si tengo papel higiénico en todo baño al que voy, porqué no tengo también tampones o compresas?

Si te fijas, los tampones son sólo unos pedacitos de algodón comprimido con un pequeño hilo. Son casi tan simples como el papel higiénico. Aunque, lo que se ha vendido hasta ahora, no es tan simple, como explicamos en nuestro blog: los tampones llevan mucho más que algodón.

Las empresas se pelean e invierten cada vez más recursos en beneficios para sus empleados: fruta gratis, café, gimnasio, clases de idiomas, descuentos en tiendas online... el objetivo es mantenernos contentos y que nos sintamos bien en nuestros puestos de trabajo. 

Y ahora bien, resulta que de esas 70.000 horas que las mujeres pasamos en nuestros puestos de trabajo, teniendo en cuenta que hacen referencia a 40 años de trabajo, 23 estamos menstruando. Lo cual significan unas 8.000 horas de nuestra vida sangrando en nuestro puesto de trabajo. 

¿Eres consciente de la cantidad de tampones que has tenido que mendigar ya a tu edad? Ahora pregúntale a tu madre. 

Desde NALA creemos que hay una enorme necesidad de crear un movimiento que apoye la visibilidad de estos productos como productos de primera necesidad. Igual de necesarios que el papel higiénico, igual de básicos. 

No se trata de qué estén en todos los supermercados de nuestro alrededor, lo cual, sin duda, también se agradece. Sino de qué estén en el lugar que merecen, EL BAÑO. 

El tabú que envuelve a los productos de higiene íntima ha hecho que tanto hoteles, como aerolíneas o colegios pongan, con suerte, a disposición de los usuarios estos productos bajo demanda. Esto implica que, ante una urgencia, qué sin duda las hay, el cliente deba desplazarse hasta la recepción, azafata o enfermería y lo pida. 

Únete a nuestro movimiento #wearenala que ya esta consiguiendo poner tampones y compresas orgánicos en el lugar que les corresponde: baños de mujeres en colegios, universidades y oficinas. 

Síguenos en nuestras redes sociales para enterarte de todo y súmate! Con cada uno de vosotros hacemos presión para hacer esta realidad posible en más lugares!